¡Has estado esperando este momento! Un calendario de consentimiento es un paquete de resoluciones con acciones asociadas diseñadas para ser votadas en una sola votación arriba-abajo. Entre la Cámara de Diputados y la Cámara de Obispos, más de doscientas resoluciones pasarán hoy por estos calendarios de consentimiento.
¿Hay algo especial en un calendario de consentimiento?
Sí. Las resoluciones del calendario de consentimiento no son realmente objeto de debate, a diferencia de las resoluciones del calendario legislativo.
¿Pero qué sucede si algo del calendario de consentimiento merece ser debatido?
¡Ahí es donde empieza la diversión! Una resolución puede retirarse del calendario de consentimiento en cualquier momento antes de la votación final, pero hay formas específicas de hacerlo (¿acaso no nos gustan las reglas?). Una resolución sólo puede ser retirada del Calendario de Consentimiento por votación de la Cámara, el Comité de Labor Parlamentaria, o por la Presidenta.
Una moción para retirar un punto del Calendario de Consentimiento no es debatible y requiere el voto de un tercio más uno.
Al votar el calendario de consentimiento, la Cámara votará todos los puntos a la vez. Se requiere una mayoría de votos para aprobar el calendario.
Voto afirmativo: Un voto para adoptar el Calendario de Consentimiento es un voto para tomar la acción recomendada por las respectivas Comisiones Legislativas para todos los puntos del Calendario de Consentimiento.
Voto negativo: Si la Cámara rechaza el Calendario de Consentimiento, todos los puntos del Calendario de Consentimiento serán incluidos en el Calendario por el Comité de Despacho.
Ya está, ¡ahora eres un profesional en el seguimiento del calendario de consentimiento! ¡Buena suerte!