Hoy, los diputados van a retomar y considerar un amplio paquete de reformas en el proceso del presupuesto de la Iglesia, con la resolución A48. Mientras que el Consejo Ejecutivo se encarga de la ejecución del presupuesto en el trienio entre convenciones, el Comité Conjunto Permanente de Programa, Presupuesto y Finanzas (P,B&F) es el comité de la Convención General que reúne y propone el presupuesto para su aprobación.
A través de una serie de audiencias y en consulta con la Mesa Directiva de ambas cámaras, el Comité de P,B y F, formado por 27 obispos y diputados de diversas provincias y diócesis, construye el presupuesto y proyecta una visión para la Iglesia en el próximo trienio. El presupuesto, una vez aprobado por el comité, se presenta en una sesión conjunta de la Cámara de Diputados y la Cámara de Obispos. Después se vota y se aprueba en sesiones legislativas posteriores. La resolución A048 cambia fundamentalmente el proceso del presupuesto al mantener al Consejo Ejecutivo como custodio y pastor del presupuesto y le da la autoridad para seguir siendo el agente que escucha las peticiones programáticas y de financiamiento a lo largo del proceso de formación del presupuesto y, en última instancia, el árbitro del presupuesto.
Se trata de un cambio bienvenido en el proceso del presupuesto, ya que agiliza el proceso y mantiene al comité de finanzas, que son expertos en presupuestos, en el asiento del conductor para asegurarse de que se cumplan las prioridades de la Iglesia. Además, esto permitirá que se dedique más tiempo y se consideren cuidadosamente a las resoluciones con implicaciones del presupuesto, evitando que se conviertan en mandatos no financiados.
El proceso presupuestario es arduo, pero propuestas como ésta facilitan el trabajo de la Convención General y dan más voz a las partes del presupuesto que tienen mayor impacto en la iglesia y en el mundo.